Has publicado la web, has mandado el enlace y alguien ya ha dicho que ha quedado muy bonita. Después vuelves a tu negocio y surge la duda: ¿qué hay que hacer para que la encuentren, siga funcionando y ayude a conseguir contactos? El botón «Publicar» tiene bastantes virtudes, pero todavía no atiende incidencias ni organiza la captación mientras tú trabajas.
Una web recién publicada necesita una entrega que puedas comprobar, responsables para mantenerla y decisiones sobre cómo darla a conocer. Esta guía organiza ese trabajo posterior para un negocio local: qué resolver al empezar, qué observar durante las semanas siguientes y cómo decidir la siguiente mejora. Los ejemplos de Cantabria son ficticios; los plazos de organización no prometen posiciones ni clientes.