Portátil con una web creada en un constructor visual atrapada dentro de una jaula digital, como metáfora de las plataformas cerradas y las webs difíciles de migrar.
Featured

Tu web barata te salió cara: qué pasa cuando quieres marcharte de Wix, IONOS, Shopify o Squarespace

Hoy voy a escribir de un tema que me toca bastante la moral, entre otras cosas porque me han venido clientes a Local Rank 942 con este problema. Lo voy a usar en parte como desahogo y en parte para explicar por qué puede ser muy mala idea meterse en según qué jardines.

Te prometieron una web fácil, rápida y barata. Todo parecía cómodo: plantilla bonita, dominio incluido, editor visual, cuatro cajas que se arrastran con el ratón y esa sensación tan agradable de que tu negocio acababa de entrar en internet sin despeinarse. Y, durante un tiempo, hasta funcionó. La web estaba publicada, salía tu logo, había una página de contacto, quizá una tienda online, un formulario, unas fotos estupendas y esa frase tan reconfortante de “no necesitas saber programar”. Maravilloso. Silicon Valley en zapatillas de andar por casa. ¡Sublime!

El problema aparece después, cuando la web deja de ser una ocurrencia simpática y empieza a formar parte del negocio. Un día quieres cambiar de proveedor, mejorar el SEO, migrar a WordPress, pasar tu tienda de Shopify a WooCommerce, controlar mejor el rendimiento, tocar URLs, trabajar contenidos en serio o dejar de pagar una plataforma que ya no te compensa. Quizá no quieres hacer nada especialmente heroico: solo recuperar el control de algo que llevas años pagando.

Entonces buscas el botón mágico de “descargar mi web completa” y descubres el pastel: muchas veces no existe. No está escondido en un menú raro. No hay que pulsar una combinación secreta de teclas. No es que soporte técnico esté teniendo un mal día. Es que, en muchas plataformas cerradas, ese botón no existe porque la web no está pensada para salir de allí como una web completa. Y ahí empieza la historia de terror.

En muchos casos podrás llevarte algunas partes: los textos, ciertas imágenes, productos en CSV si tienes una tienda, clientes con bastantes matices, quizá algún archivo XML, el dominio si lo tienes bien controlado y unas cuantas referencias visuales para reconstruir lo que puedas. También te llevarás, casi con seguridad, una preciosa colección de arrepentimientos. Pero la web completa, tal como la ves, con su diseño, estructura, editor, plantilla, apps, formularios, pasarelas, funcionalidades y configuración, suele quedarse dentro de la plataforma.

Bienvenido al maravilloso mundo de la web fácil: entrar es cómodo; salir ya es otro deporte. Pero de los de riesgo.

  1. La pregunta que nadie hace cuando contrata una web barata
  2. Exportar contenido no es migrar una web completa
  3. La metáfora del local de alquiler: has decorado un sitio que no era tuyo
  4. Wix: puedes sacar piezas, pero no llevarte la casa
    1. ¿Cómo descargar el código fuente de mi web de Wix?
    2. ¿Cómo pasar mi web de Wix a WordPress gratis?
    3. ¿Cómo exportar una base de datos de Wix?
    4. Si cancelo mi plan premium de Wix, ¿pierdo mi web?
  5. IONOS MyWebsite: no confundas dominio, hosting y creador de sitios
    1. ¿Cómo descargar una copia de seguridad de IONOS MyWebsite?
    2. ¿Cómo conseguir el AuthCode en IONOS para transferir mi dominio?
    3. ¿Cómo pasar una web de IONOS a otro hosting?
    4. ¿Se puede migrar el creador de páginas de IONOS a WordPress?
  6. Shopify: los productos viajan mejor que la tienda
    1. ¿Cómo migrar de Shopify a WooCommerce sin perder productos?
    2. ¿Se pueden exportar los clientes de Shopify con sus contraseñas?
    3. ¿Qué pasa si pauso mi tienda de Shopify? ¿Los clientes pueden ver la web?
  7. Squarespace: el XML no es una mudanza completa
    1. ¿Cómo exportar el contenido de Squarespace a WordPress?
    2. ¿Cómo cambiar el dominio de Squarespace a otro proveedor?
  8. Webnode, Jimdo y Strikingly: cuando crear fácil significa salir reconstruyendo
  9. GoDaddy Website Builder: no confundas marca con producto
  10. Propiedad y legalidad: tus textos pueden ser tuyos, pero la plataforma no
    1. ¿De quién es legalmente el diseño de la web?
    2. Si cierro mi cuenta, ¿qué pasa con mis textos y mis fotos?
    3. ¿Puedo denunciar o reclamar a la plataforma por no dejarme descargar mis archivos?
  11. El dominio: el rótulo de tu negocio no puede quedar en tierra de nadie
    1. ¿Puedo mantener el mismo dominio al cambiar de proveedor?
  12. Correos corporativos: el susto que nadie ve venir
    1. ¿Si cambio de proveedor web pierdo mis correos electrónicos?
  13. SEO y tráfico: cómo no desaparecer de Google al reconstruir la web
    1. ¿Voy a perder mi posicionamiento en Google si reconstruyo la web en WordPress?
    2. ¿Qué pasa con las URLs que ya tienen los clientes guardadas o indexadas?
    3. ¿Cómo cambiar de plataforma web sin perder el SEO?
  14. ¿Si cambio de hosting mi web se cae?
  15. Cómo hacer la mudanza sin cerrar el negocio
  16. ¿Qué puedo llevarme realmente si me marcho?
  17. Guía de fuga: cómo salir con el menor destrozo posible
  18. Cómo saber si tu próxima web será libre o volverá a atraparte
  19. ¿Es malo que mi proveedor gestione el dominio, el hosting y el correo?
  20. Entonces, ¿estas plataformas son siempre una mala opción?
  21. Qué debería preguntar cualquier negocio antes de contratar una web barata o todo incluido
    1. Preguntas sobre el dominio
    2. Preguntas sobre la web
    3. Preguntas sobre SEO
    4. Preguntas sobre tienda online
    5. Preguntas sobre salida
  22. FAQ: preguntas reales que hace la gente en Google cuando intenta escapar
    1. ¿Cómo descargar el código fuente de mi web de Wix?
    2. ¿Cómo pasar mi web de Wix a WordPress gratis?
    3. ¿Cómo exportar una base de datos de Wix?
    4. Si cancelo mi plan premium de Wix, ¿pierdo mi web?
    5. ¿Cómo descargar una copia de seguridad de IONOS MyWebsite?
    6. ¿Cómo conseguir el AuthCode en IONOS para transferir mi dominio?
    7. ¿Cómo pasar una web de IONOS a otro hosting?
    8. ¿Se puede migrar el creador de páginas de IONOS a WordPress?
    9. ¿Cómo migrar de Shopify a WooCommerce sin perder productos?
    10. ¿Se pueden exportar los clientes de Shopify con sus contraseñas?
    11. ¿Qué pasa si pauso mi tienda de Shopify? ¿Los clientes pueden ver la web?
    12. ¿Cómo exportar el contenido de Squarespace a WordPress?
    13. ¿Cómo cambiar el dominio de Squarespace a otro proveedor?
    14. ¿Si cambio de hosting mi web se cae?
    15. ¿Cómo cambiar de plataforma web sin perder el SEO?
    16. ¿Si cambio de proveedor web pierdo mis correos electrónicos?
    17. ¿Puedo mantener el mismo dominio al cambiar de proveedor?
    18. ¿De quién es el diseño de mi web en Wix, IONOS o Squarespace?
    19. Si cierro mi cuenta, ¿qué pasa con mis textos y mis fotos?
    20. ¿Puedo reclamar a la plataforma por no dejarme descargar mi web completa?
    21. ¿Cómo sé si mi próxima plataforma será libre o me volverá a atrapar?
  23. Conclusión: la comodidad sale cara cuando nadie te enseña la puerta de salida
  24. Fuentes consultadas

La pregunta que nadie hace cuando contrata una web barata

Cuando alguien contrata una web rápida, barata o “todo incluido”, suele preguntar lo de siempre: cuánto cuesta, cuánto tarda, si queda bonita, si se puede cambiar el texto, si incluye dominio, si incluye correo y si se ve bien en el móvil. Todo eso está bien, claro. Pero falta la pregunta que separa una web útil de una jaula con formulario:

Si dentro de dos años quiero marcharme, ¿qué me puedo llevar exactamente?

Ahí empieza la fiesta. Porque una cosa es publicar una web dentro de una plataforma y otra muy distinta es tener una web portable, controlable y trasladable a otro proveedor sin tener que reconstruir medio negocio digital con una taza de café frío al lado.

Wix, IONOS MyWebsite, Squarespace, Jimdo, Webnode, Strikingly, Shopify, GoDaddy Website Builder y otras plataformas similares tienen una ventaja evidente: permiten crear una presencia online sin saber demasiado de hosting, bases de datos, FTP, servidores o CMS. Eso puede servir para empezar, probar una idea o montar algo básico. El problema aparece cuando esa web deja de ser una tarjeta de visita y empieza a ser una pieza seria del negocio: captación de clientes, SEO local, contenidos, medición, tienda online, campañas, posicionamiento, formularios, correos y reputación.

Ahí ya no basta con que la web “esté publicada”. La pregunta es si la controlas. Y controlar una web no significa solo poder cambiar una foto o editar un texto en un panel bonito. Controlarla significa saber qué pasa si quieres cambiar de proveedor, si necesitas hacer una copia, si quieres mejorar el rendimiento, si quieres moverla a otro hosting, si quieres conservar URLs, si quieres transferir el dominio o si quieres recuperar datos antes de cancelar.

El día de contratar todo parece fácil. El día de marcharte descubres si compraste una herramienta o alquilaste una habitación con paredes pintadas de moderno.

Exportar contenido no es migrar una web completa

Esta diferencia hay que grabarla a fuego, porque es donde se esconde buena parte del malentendido. Exportar contenido es sacar piezas: textos, entradas, productos, clientes, pedidos, imágenes sueltas, archivos XML, CSV o documentos parecidos. Es una caja con cosas. Migrar una web es mover el sistema completo o reconstruirlo con una base técnica equivalente: diseño, estructura, archivos, base de datos, rutas, medios, formularios, configuraciones SEO, redirecciones, usuarios, plugins, temas, plantillas y funcionalidades.

Cuando una web está hecha con WordPress o Joomla en un hosting normal, la migración puede ser más o menos sencilla, más o menos limpia, más o menos pesada. Pero existe una base técnica trasladable: archivos, base de datos, carpetas, permisos, copias y acceso al servidor. De hecho, si hablamos de una web de negocio seria, esta posibilidad de mover, copiar y restaurar no es un capricho técnico; forma parte de la salud digital del proyecto.

Cuando una web está hecha dentro de una plataforma cerrada, muchas veces no hay una “carpeta de la web” que puedas descargar. La web depende del editor, del sistema interno, de la plantilla, del servidor y del código propietario de la plataforma. Traducción para autónomos con prisa: tú ves una web; por debajo estás usando un servicio. Y si ese servicio no permite sacar la web completa, te vas con piezas, no con la casa.

Es como mudarte de un local comercial y que te digan: “No puedes llevarte el mostrador, ni las paredes, ni el suelo, ni las luces, ni la instalación eléctrica, pero aquí tienes una lista de lo que había dentro”. Gracias, majos. Muy útil para llorar con orden.

La metáfora del local de alquiler: has decorado un sitio que no era tuyo

Para entenderlo sin ponernos gafas de informático insufrible: hacer tu web en muchas plataformas cerradas es como alquilar un local comercial y gastarte dinero en poner suelo bonito, mostrador, luces, escaparate, paredes de pladur y un cartel estupendo. Mientras sigues en ese local, todo parece tuyo. Lo limpias tú, lo pagas tú, lo enseñas tú, lo usas tú y hasta presumes de lo bien que ha quedado.

Pero un día el casero te toca las narices, la calle deja de funcionar, te suben la renta o encuentras un local mejor. Entonces decides irte. ¿Y qué haces? ¿Arrancas el suelo con una palanqueta? ¿Metes el escaparate en una furgoneta? ¿Te llevas las paredes en el maletero? No. Te llevas tus cosas. El local se queda.

Con muchas webs hechas en plataformas cerradas pasa exactamente eso. Tú has escrito, configurado, decorado, ordenado, pagado y trabajado. Pero la estructura técnica que hace funcionar la web pertenece al edificio. Y el edificio no es tuyo. Por eso la pregunta importante no es solo “¿cuánto me cuesta la web?”. La pregunta importante es: ¿qué parte de este proyecto será mía si algún día quiero cambiar de sitio?

Wix: puedes sacar piezas, pero no llevarte la casa

Wix es uno de los ejemplos más claros porque su propia documentación lo explica sin necesidad de hacer arqueología digital. Wix indica que sus webs deben funcionar en sus servidores porque su arquitectura SaaS usa tecnología propietaria y depende de sus servicios para operar. También aclara que el contenido que creas pertenece al usuario, pero eso no significa que puedas alojar la web completa fuera de Wix como si fuera una instalación normal.

Dicho de forma menos corporativa: puedes haber pagado la web, puedes haberla rellenado con tus textos, puedes haber subido tus fotos y puedes llevar años usando ese dominio. Pero la web Wix como sistema completo vive en Wix. Y si quieres pasar de Wix a WordPress, lo más habitual no es “migrar” la web tal cual. Lo habitual es reconstruirla.

¿Cómo descargar el código fuente de mi web de Wix?

Esta pregunta suele venir de usuarios avanzados, agencias o gente que ya ha olido el problema y quiere rescatar el HTML, el CSS, el JavaScript o algo que se parezca a una web normal. La respuesta corta: no puedes descargar una web Wix como código fuente funcional para subirlo a otro hosting.

Puedes ver parte del código que llega al navegador, como ocurre con cualquier web. Pero eso no equivale a tener una copia portable. No tienes una carpeta ordenada con archivos HTML, CSS, JavaScript, recursos y configuración lista para meter en otro servidor. La web Wix depende de su editor, sus servidores, su tecnología, sus componentes y su sistema interno.

Por eso, cuando alguien pregunta por “descargar el código fuente”, en realidad está intentando usar Wix como si fuera un hosting clásico. Y no lo es. Puedes mirar el escaparate desde la calle. Otra cosa es desmontarlo y llevártelo a otro barrio.

¿Cómo pasar mi web de Wix a WordPress gratis?

Aquí hay dos verdades incómodas. La primera: gratis, gratis, lo que se dice gratis, suele acabar siendo tu tiempo. La segunda: no existe una migración limpia que convierta una web Wix en una web WordPress idéntica, con el mismo diseño y todo funcionando igual.

Lo que puedes hacer es reconstruir: copiar textos, descargar imágenes, exportar contactos si procede, exportar datos de colecciones CMS si los tienes, revisar páginas, rehacer estructura, preparar redirecciones, conservar el dominio si lo tienes bajo control, revisar títulos SEO y metadescripciones, comprobar enlaces internos, recrear formularios, probar móvil y revisar indexación.

Wix permite exportar contactos a CSV y también exportar contenido de colecciones CMS a CSV, lo cual puede ayudar a rescatar datos, pero eso no convierte una web Wix en una instalación WordPress funcional.

La versión con menos maquillaje sería esta: puedes pasar de Wix a WordPress, sí. Pero normalmente pasando tú por el purgatorio del copia-pega, la reconstrucción visual y la revisión SEO. Gratis puede salirte en dinero. En horas, paciencia y juramentos, ya es otra tarifa.

¿Cómo exportar una base de datos de Wix?

Esta pregunta suele esconder varios miedos distintos: suscriptores, contactos, miembros registrados, colecciones CMS, formularios, reservas, pedidos o datos internos. Aquí hay que distinguir. Wix permite exportar contactos a CSV y también permite exportar colecciones CMS a CSV. En sus propias guías habla de exportar contactos para copiar la lista a otra plataforma y de exportar colecciones CMS seleccionando qué partes incluir.

Pero eso no significa que puedas descargar “la base de datos completa de tu web Wix” como si fuera una base MySQL de WordPress o Joomla. No es lo mismo exportar una tabla de contactos que llevarte toda la lógica de una web: miembros, permisos, formularios, automatizaciones, reservas, pagos, relaciones entre datos, historial, apps conectadas y configuraciones internas.

La pregunta buena no es solo “¿puedo exportar la base de datos?”. La pregunta buena es: ¿qué datos exactos puedo exportar y en qué formato? Porque un CSV puede salvarte parte del negocio. Pero no te salva la web entera.

Si cancelo mi plan premium de Wix, ¿pierdo mi web?

Depende de qué canceles. Wix separa servicios: el plan del sitio y el dominio son servicios distintos, y deben cancelarse por separado. Además, Wix indica que, si se desactiva la renovación automática y el plan expira, la web vuelve a una URL gratuita de Wix y se pierden funciones premium salvo que se renueve manualmente.

Esto no significa necesariamente que cada archivo desaparezca al segundo como si alguien hubiese pulsado un botón rojo de película mala. Pero sí significa que tu web puede dejar de funcionar como la tenías planteada: sin dominio conectado, con funciones premium desactivadas, con marca de Wix o con servicios asociados afectados.

Y si además cierras la cuenta, eliminas servicios, dejas caducar el dominio o cancelas buzones sin haber hecho copia de nada, entonces la fiesta empieza a parecer una demolición controlada por alguien con resaca. La frase útil es esta: antes de cancelar un plan premium, separa web, dominio, correo, apps y datos. No metas todo en el mismo saco, porque luego el saco muerde.

IONOS MyWebsite: no confundas dominio, hosting y creador de sitios

Con IONOS hay que distinguir muy bien entre productos, porque aquí mucha gente se lía. No es lo mismo tener una web hecha con IONOS MyWebsite que tener un WordPress alojado en IONOS. En el segundo caso, hablamos de WordPress: archivos, base de datos, tema, plugins, medios y posibilidad de migración técnica. Puede dar guerra, como todo en internet, pero hay algo trasladable.

En cambio, IONOS indica en su documentación que los proyectos creados con sus creadores de sitios no pueden usarse fuera de su infraestructura por razones técnicas. También explica que se puede exportar contenido guardando páginas desde el navegador o usando HTTrack, pero eso no equivale a llevarte una web completa y restaurable en cualquier servidor.

¿La consecuencia práctica? Si quieres irte a WordPress, toca reconstruir. Podrás rescatar textos, imágenes, estructura, páginas, ideas y contenido. Pero la web, como sistema funcional, se queda en el edificio de IONOS.

¿Cómo descargar una copia de seguridad de IONOS MyWebsite?

Aquí la respuesta tiene poco romanticismo: si hablamos de IONOS MyWebsite o de los creadores de sitios de IONOS, no estamos ante una copia de seguridad como la de una web WordPress en hosting, con archivos, base de datos y restauración en otro servidor.

IONOS lo dice claro: los proyectos creados con sus website builders no pueden usarse fuera de su infraestructura por razones técnicas. Lo que propone como opciones de exportación es guardar páginas desde el navegador o usar herramientas como HTTrack para copiar contenido. Traducción: eso no es una copia de seguridad completa lista para restaurar donde te dé la gana. Es rescate de contenido.

Una copia real sería: descargo archivos, descargo base de datos, subo todo a otro hosting, ajusto configuración y la web vive. Aquí la película suele ser otra: salvo que estemos hablando de WordPress u otro CMS instalado en hosting, lo normal es reconstruir.

¿Cómo conseguir el AuthCode en IONOS para transferir mi dominio?

Esta es una de las preguntas más importantes, porque aquí ya no hablamos de diseño. Hablamos del nombre de tu negocio. IONOS explica que el código de autorización se obtiene desde la sección de dominios, dentro de Renewal & Transfer, seleccionando el dominio y pulsando en “Show Authorization Code”. Ese código se necesita para aprobar la transferencia del dominio al nuevo proveedor.

Además, IONOS recuerda que el código de autorización sirve para que el propietario del dominio autorice al nuevo registrador a iniciar la transferencia. La traducción práctica es sencilla: entra en el panel, localiza el dominio, revisa si hay bloqueo de transferencia, solicita o muestra el AuthCode, no canceles la cuenta antes de tener claro el dominio y revisa también DNS y correo.

El AuthCode es la llave de salida. Y cuando quieres irte, descubrir que no sabes dónde está la llave tiene una gracia bastante limitada.

¿Cómo pasar una web de IONOS a otro hosting?

Primero hay que saber qué tienes en IONOS. Si tienes un WordPress instalado en hosting de IONOS, se puede migrar como cualquier WordPress: archivos, base de datos, tema, plugins, medios, ajustes y redirecciones. Puede dar guerra, pero técnicamente es una web portable.

Si tienes una web hecha con IONOS MyWebsite o con un creador de sitios de IONOS, la situación cambia. IONOS indica que esos proyectos no pueden usarse fuera de su infraestructura. Por eso esta búsqueda suele mezclar dos cosas distintas: mudar el dominio no es lo mismo que mudar la web.

El dominio puede transferirse o apuntarse a otro hosting mediante DNS. La web hecha en un constructor cerrado, en cambio, probablemente no se podrá mover como paquete funcional. Podrás rescatar contenido, pero tendrás que reconstruir. Es decir: puedes llevarte el rótulo. El local no.

¿Se puede migrar el creador de páginas de IONOS a WordPress?

No como migración directa y limpia. Puedes reconstruir la web en WordPress usando como referencia la estructura, los textos y las imágenes que logres rescatar. Pero no hay que venderlo como “migración” en el sentido técnico de mover una instalación completa.

IONOS lo deja bastante claro al explicar que los proyectos creados con sus creadores de sitios no pueden usarse fuera de su infraestructura por razones técnicas. Así que la respuesta honrada sería: sí, puedes acabar en WordPress. No, no te llevas el creador de páginas de IONOS convertido en una web WordPress por arte de magia.

Y no, no es que WordPress sea mágico. Es que, si está montado en un hosting normal, al menos hay archivos, base de datos y una arquitectura que se puede empaquetar, mover y restaurar.

Shopify: los productos viajan mejor que la tienda

Shopify merece una explicación aparte, porque no es exactamente lo mismo que Wix, Webnode o Strikingly. Shopify sí permite exportar datos: productos, clientes, pedidos, descuentos, códigos regalo, datos financieros y otros elementos en CSV. También puedes combinar esos datos con una copia del tema para crear una copia de seguridad o duplicar parte de la tienda.

Pero eso no convierte tu tienda Shopify en una tienda WooCommerce lista para instalar y vender al día siguiente con el mismo diseño y las mismas funciones. Una tienda Shopify vive dentro del ecosistema Shopify: su checkout, sus apps, sus ajustes de envío, sus impuestos, sus pasarelas de pago, su estructura de temas, su panel y su forma de trabajar.

Al migrar a WooCommerce, te puedes llevar datos. Pero el montaje se rehace. Los productos pueden viajar relativamente bien; los clientes pueden exportarse según permisos, normativa y configuración; los pedidos pueden conservarse como datos; el diseño no se convierte mágicamente en un tema WooCommerce; las apps no se transforman en plugins equivalentes; la configuración de pagos y envíos hay que rehacerla; y las URLs y redirecciones deben planificarse si no quieres hacer una barbacoa con tu SEO.

Dicho con cariño: te llevas el inventario, no el supermercado.

¿Cómo migrar de Shopify a WooCommerce sin perder productos?

Los productos son una de las partes que mejor pueden viajar, pero eso no significa que el viaje sea perfecto. Shopify permite trabajar con exportaciones de datos en CSV, y en sus guías de migración reconoce varias vías: copiar contenido, exportar datos en CSV e importarlos, usar apps de migración, contratar ayuda o desarrollar una migración a medida con API. También advierte de que algunos datos no pueden migrarse por CSV.

El problema no suele ser “sacar una lista de productos”. El problema suele ser que una tienda no es solo una lista de productos. Una tienda tiene categorías, variantes, imágenes, stock, cupones, impuestos, envíos, pasarelas de pago, correos automáticos, clientes, pedidos, reseñas, URLs, metadatos, apps y reglas comerciales.

Los productos pueden viajar. El ecosistema no viaja tan alegremente. La frase sería: migrar productos no es migrar una tienda. Es llevarte las cajas del almacén; luego hay que volver a montar el comercio.

¿Se pueden exportar los clientes de Shopify con sus contraseñas?

No. Y en realidad, menos mal. Shopify permite exportar clientes a CSV, pero su documentación indica que no se pueden migrar contraseñas de clientes mediante CSV porque están cifradas. Después de importar clientes, hay que invitarles a crear nuevas contraseñas. También aclara que la información de pedidos no se importa mediante el CSV de clientes y que campos como total gastado o número total de pedidos no se importan con los detalles del cliente.

Esto puede parecer un fastidio comercial, porque obliga a los clientes a reactivar cuenta o crear nueva contraseña. Pero desde el punto de vista de seguridad es lo correcto. Lo preocupante sería que una plataforma te entregase las contraseñas de tus clientes en un Excel llamado clientes-final-bueno-ahora-si.csv.

Así que sí: puedes exportar perfiles de clientes. No: no puedes llevarte sus contraseñas como si fueran cromos. Y al planificar una migración de Shopify a WooCommerce hay que prever la comunicación a clientes, la activación de nuevas cuentas, el posible restablecimiento de contraseñas, la revisión de consentimiento comercial, la migración separada de pedidos, la importación limpia de productos, las redirecciones de URLs y la revisión legal y de privacidad.

Una tienda no se muda con alegría. Se muda con planificación o se muda mal.

¿Qué pasa si pauso mi tienda de Shopify? ¿Los clientes pueden ver la web?

Shopify tiene un plan llamado Pause and Build. Según su documentación, permite mantener la tienda online a menor coste mientras trabajas en ella, pero desactiva el checkout en todos los canales de venta. Los clientes pueden ver los productos, pero no pueden comprar.

Shopify también explica en su guía de vacaciones que el plan mantiene la tienda online y accesible a visitantes, pero desactiva el checkout, el punto de venta, descuentos, recuperación de carritos abandonados, tarjetas regalo y publicación de productos en ciertas integraciones. Esto puede servir si estás preparando una migración, cerrando temporalmente o reorganizando la tienda. Pero ojo: no es vender con menos coste. Es mantener presencia mientras cortas la caja.

Traducción para humanos: los clientes pueden mirar el escaparate, pero no pasar por caja. Eso puede ser útil para no desaparecer. Pero si tu negocio depende de ventas diarias, pausar Shopify durante una migración tiene que estar muy medido. Porque una tienda visible que no vende es, comercialmente, un museo.

Squarespace: el XML no es una mudanza completa

Squarespace permite exportar ciertos contenidos a un archivo XML para importarlos en WordPress. Hasta ahí, bien. El problema está en el “ciertos”. Su propia documentación indica que no todo se exporta, porque muchas funciones dependen del JavaScript y del CSS de su plataforma. También avisa de que, si importas en un WordPress autoalojado, las imágenes pueden no migrar con el resto del contenido y quedar como enlaces de referencia; si desactivas Squarespace, esos enlaces podrían dejar de funcionar.

Esto significa que el archivo XML no es una mudanza completa. Es una caja parcial. Te puedes llevar algunas páginas, entradas y contenidos compatibles. Pero no conviene pensar que vas a importar el XML en WordPress y aparecerá la misma web, con el mismo diseño, las mismas galerías, la misma tienda, las mismas funciones y el mismo comportamiento.

Eso sería precioso. También sería demasiado fácil. Y aquí hemos venido a hablar de internet, no de cuentos con final feliz.

¿Cómo exportar el contenido de Squarespace a WordPress?

Squarespace permite exportar ciertos contenidos mediante un archivo .xml para importarlos en WordPress. Pero su propia documentación avisa de que no todo se exporta, porque muchas funciones dependen del JavaScript y del CSS de la plataforma.

Esto significa que el XML de Squarespace no es una mudanza completa. Es una mudanza parcial. Puedes llevarte parte del contenido, pero no debes esperar que WordPress reconstruya automáticamente el mismo diseño, las mismas galerías, los mismos bloques, las mismas funciones y el mismo aspecto.

La pregunta que hace la gente suele ser: “¿por qué se me ha roto el diseño al importarlo?”. Respuesta: porque el diseño no iba dentro del XML como tú pensabas. El XML puede llevar contenido. No lleva el alma de la plataforma metida en una cajita.

¿Cómo cambiar el dominio de Squarespace a otro proveedor?

Squarespace permite transferir dominios fuera de su plataforma. Su documentación indica que, para transferir un dominio, hay que abrir el panel de dominios, seleccionar el dominio, desactivar el bloqueo de dominio si procede y seguir el proceso de transferencia. También explica que, si quieres cerrar un sitio por completo, el servicio de la web y el dominio se cancelan por separado.

Esto es importante porque dominio y web no son lo mismo. Puedes llevarte el dominio o apuntarlo a otro sitio. Pero eso no significa que te lleves la web completa. La plataforma puede soltar el rótulo. El local, otra vez, se queda donde estaba.

Webnode, Jimdo y Strikingly: cuando crear fácil significa salir reconstruyendo

Estas plataformas tienen una lógica parecida: creación rápida, editor visual, alojamiento integrado y poco lío inicial. Son cómodas para empezar, pero no están pensadas como un hosting normal donde descargas archivos, base de datos y te vas silbando.

Webnode es especialmente claro: no funciona como un hosting tradicional, no ofrece acceso a todos los datos de la web, no proporciona acceso a archivos fuente ni código y no permite transferir la web a otro hosting. Strikingly dice directamente que no permite exportar sitios. Jimdo, por su parte, explica que para hacer copia de una web Jimdo Creator hay que abrir y guardar manualmente cada subpágina; además, esa copia sirve como referencia, no como una web funcional que puedas subir directamente.

Esto no es una interpretación agresiva. Es leer sus propias condiciones técnicas con un poco de mala leche y un café cargado. El patrón se repite: entras fácil, publicas rápido, pagas la cuota, todo parece amable. Pero cuando quieres salir, lo que tienes no siempre es una web completa. Muchas veces tienes contenido recuperable y una reconstrucción por delante.

GoDaddy Website Builder: no confundas marca con producto

Con GoDaddy también hay que distinguir. GoDaddy ofrece hosting, dominios, WordPress gestionado, servicios de migración y también creador de páginas. No todo es el mismo producto. Un WordPress alojado en GoDaddy puede migrarse como WordPress: archivos, base de datos, medios, plugins, tema y ajustes. Pero un creador web cerrado no es lo mismo que un WordPress.

Si la web está hecha dentro de un constructor propietario, lo normal es que la salida no sea una migración limpia del diseño a WordPress, sino una reconstrucción. Y aquí está la madre del lío: muchas empresas grandes ofrecen varios productos bajo la misma marca. El cliente cree que “tiene GoDaddy”, “tiene IONOS” o “tiene Shopify”, pero eso no dice lo suficiente.

La pregunta buena es: ¿qué producto exacto tienes contratado y qué permite exportar? Porque una instalación WordPress no tiene las mismas posibilidades de salida que una web montada con un editor cerrado. Meterlo todo en el mismo saco es como decir “tengo un vehículo” y no aclarar si es una furgoneta, un patinete o un tractor.

Propiedad y legalidad: tus textos pueden ser tuyos, pero la plataforma no

Aquí conviene separar tres cosas: tus contenidos, el diseño que has creado dentro de la plataforma y la tecnología que hace funcionar todo. Tus textos, tus fotos, tu logotipo, tus vídeos, tus productos y los materiales propios que has subido suelen seguir siendo tuyos. Eso, en principio, no debería discutirlo nadie salvo que hayas usado bancos de imágenes, plantillas, iconos, fuentes o materiales con licencias concretas que no eran tuyos desde el principio.

Pero otra cosa muy distinta es el diseño completo de la web como sistema exportable. Cuando trabajas en Wix, Squarespace, IONOS MyWebsite, Jimdo, Webnode, Strikingly o plataformas parecidas, no estás comprando el software que construye la web. Estás usando una plataforma. Estás pagando por acceder a un servicio, a unas plantillas, a un editor, a una infraestructura y a una serie de herramientas que funcionan dentro de ese ecosistema.

¿De quién es legalmente el diseño de la web?

La respuesta corta es incómoda: depende de qué parte del diseño estés mirando. Tus textos pueden ser tuyos. Tus fotos pueden ser tuyas. Tu logotipo puede ser tuyo. Tu marca puede ser tuya. Pero la plantilla, el editor, los bloques, la infraestructura, el código propietario, las funciones internas, las herramientas de publicación y el sistema que hace funcionar la web suelen pertenecer a la plataforma o estar sujetos a licencia.

Wix, por ejemplo, distingue entre el contenido del usuario y la propiedad intelectual de sus servicios, y explica en sus términos que el usuario acepta un acuerdo legal al utilizar la plataforma. También deja claro, en su documentación de ayuda, que el contenido creado por el usuario le pertenece, pero que la web Wix debe funcionar en sus servidores por su arquitectura SaaS y tecnología propietaria.

Traducción para humanos: tus textos son tuyos; tus fotos, si las hiciste tú, también. Pero el castillo de bloques, plantillas, editor, código propietario, estructura interna y funcionamiento de la plataforma no es tuyo. Lo usas mientras pagas y mientras aceptas sus reglas. Es como decorar un local alquilado. El rótulo lo has pagado tú. Las sillas también. Pero no por eso te llevas las paredes, la instalación eléctrica y el suelo del edificio en una furgoneta.

Si cierro mi cuenta, ¿qué pasa con mis textos y mis fotos?

La respuesta corta: siguen siendo tuyos, pero como no los descargues antes, igual los conservas solo en el recuerdo. Este es uno de los errores más habituales. El usuario piensa: “si el contenido es mío, ya lo recuperaré cuando quiera”. Bienvenido al optimismo digital, ese deporte extremo.

Que el contenido sea tuyo no significa que la plataforma tenga que mantenerlo eternamente disponible después de cancelar, borrar la cuenta, dejar de pagar o eliminar el proyecto. Las plataformas funcionan mediante servicios, almacenamiento, bases de datos, servidores y cuentas activas. Cuando cierras el servicio, el acceso puede desaparecer o quedar limitado según las condiciones concretas del proveedor.

Por eso, antes de cancelar nada, hay que descargar todo lo descargable: textos, imágenes, vídeos, PDF, catálogos, fichas de producto, entradas de blog, páginas legales, testimonios, metatítulos, metadescripciones, URLs, datos de clientes, pedidos, facturas, formularios, archivos adjuntos y cualquier elemento que quieras conservar.

Jimdo, por ejemplo, explica que en Jimdo Creator hay que guardar manualmente cada subpágina para hacer una copia completa, y que esa copia sirve como referencia, no como una web funcional que puedas subir directamente a otro sitio. O sea: si vas a salir, primero rescata. Luego cancela. Cancelar primero y preguntar después es una forma bastante eficaz de convertir una mudanza digital en una sesión de espiritismo: “aquí antes había una galería de fotos estupenda, lo juro”.

¿Puedo denunciar o reclamar a la plataforma por no dejarme descargar mis archivos?

Desde el punto de vista práctico, puedes reclamar si consideras que ha habido un incumplimiento, una falta de información, un problema de facturación, una práctica abusiva o una incidencia concreta. Para valorar eso en serio habría que revisar contrato, país, condiciones aplicables, producto contratado, comunicaciones comerciales y términos aceptados.

Pero hay una realidad incómoda: muchas plataformas SaaS —software como servicio— no prometen que puedas descargar una copia completa de la web para alojarla donde quieras. Prometen que puedes usar su servicio mientras mantienes la cuenta, pagas el plan correspondiente y aceptas sus condiciones.

Wix explica que sus webs deben funcionar en sus servidores porque su arquitectura SaaS usa tecnología propietaria y depende de sus servicios. IONOS indica que los proyectos creados con sus creadores de sitios no pueden usarse fuera de su infraestructura. Webnode afirma que no funciona como hosting tradicional y que no permite transferir la web a otro proveedor de hosting.

Así que la pregunta no es solo “¿puedo reclamar?”. La pregunta previa es bastante más cruel: ¿me prometieron una web portable o yo asumí que lo era porque sonaba lógico? Y ahí está la trampa. Lo lógico para el usuario no siempre coincide con lo firmado en los términos del servicio. Qué sorpresa tan agradable. Internet, una vez más, haciendo amigos.

El dominio: el rótulo de tu negocio no puede quedar en tierra de nadie

El dominio es el rótulo de tu negocio en internet. Y no, no es un detalle menor. Si tu web está mal hecha, se puede rehacer. Si tus textos son flojos, se pueden mejorar. Si tu diseño parece sacado de 2011 con resaca, se puede rediseñar. Pero si el dominio no está bajo control, la cosa se pone seria.

Antes de cancelar una plataforma, cambiar de proveedor o pelearte con soporte, tienes que saber a nombre de quién está registrado el dominio, en qué cuenta se gestiona, quién tiene acceso al registrador, quién controla las DNS, quién puede pedir el AuthCode o código de autorización, si hay bloqueo temporal de transferencia y qué pasa con los correos asociados al dominio.

ICANN explica que el AuthCode es necesario para transferir un dominio entre registradores y que el registrador debe permitir generarlo desde panel o facilitarlo tras la solicitud. El AuthCode es la llave de salida del dominio. Sin ese código, no puedes transferir muchos dominios a otro proveedor.

También hay que tener en cuenta posibles bloqueos temporales de transferencia en determinados casos. Esto no siempre responde a una maniobra rara del proveedor; muchas veces forma parte de las reglas de seguridad del sistema de dominios. Pero si nadie te lo ha explicado, desde fuera se parece bastante a: “¿por qué demonios no puedo llevarme mi dominio?”.

¿Puedo mantener el mismo dominio al cambiar de proveedor?

Sí, siempre que tengas control real sobre el dominio o puedas obtenerlo. Y esta parte hay que explicarla con calma porque mucha gente mezcla dominio, hosting, web y correo en una misma sopa. El dominio es el nombre: miempresa.com, miempresa.es, minegocio.com. El hosting es el servidor donde vive la web. El correo puede estar en el mismo proveedor, en otro servidor, en Google Workspace, Microsoft 365, Zoho, IONOS, el hosting de turno o donde se haya configurado. Y la web es la aplicación o conjunto de archivos que se muestra cuando alguien entra.

Puedes mantener el mismo dominio y apuntarlo a otro hosting cambiando DNS, registros o servidores de nombres. También puedes transferir el dominio a otro registrador, para lo que normalmente necesitarás el AuthCode o código de autorización en dominios sujetos a ese sistema. La frase que debe quedarte clara es esta: cambiar de web no debería obligarte a cambiar de dominio.

El dominio es la marca en internet. Si lo pierdes, el problema ya no es técnico. Es comercial, reputacional y bastante desagradable.

Correos corporativos: el susto que nadie ve venir

Aquí hay una confusión habitual: mucha gente cree que la web y el correo son la misma cosa porque los contrató en el mismo paquete. No lo son. El correo corporativo —por ejemplo, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.— depende del dominio, de los registros DNS y del servicio de correo configurado. Puede estar en el mismo proveedor que la web o en otro completamente distinto.

El problema aparece cuando el pack mezcla dominio, web, hosting, correo, certificados, constructor visual, tienda, soporte y facturación. Si cancelas el paquete completo sin migrar antes los buzones, puedes perder acceso al correo, al histórico de mensajes, a las cuentas antiguas o a configuraciones importantes.

¿Si cambio de proveedor web pierdo mis correos electrónicos?

Puedes perderlos si el correo estaba en el mismo paquete y cancelas sin migrar buzones. Este es uno de los grandes pánicos, y con razón. Mucha gente contrata “la web” y dentro venían dominio, hosting, correo, buzones, DNS, certificado y hasta un editor visual con botones redondos. Luego decide cambiar la web y no se da cuenta de que el correo corporativo estaba viviendo en el mismo edificio.

Antes de cambiar proveedor o cancelar nada, hay que revisar dónde están los buzones, si funcionan por IMAP, POP o webmail, cuántas cuentas existen, qué tamaño tienen, si hay alias, si hay redirecciones, si hay respuestas automáticas, si hay carpetas compartidas, si hay copias locales, qué registros MX, SPF, DKIM y DMARC están configurados, si se va a migrar el histórico, cuándo se cambiarán las DNS y cómo se comprobará que entra y sale correo tras el cambio.

La frase importante es esta: cambiar la web no debería romper el correo. Cancelar el paquete equivocado, sí. Y perder el correo corporativo no es una anécdota técnica. Es perder presupuestos, facturas, conversaciones, avisos, contactos, históricos y parte de la administración diaria del negocio. Una web rota molesta. Un correo perdido puede montar una pequeña tragedia administrativa.

SEO y tráfico: cómo no desaparecer de Google al reconstruir la web

Puedes perder posicionamiento si reconstruyes una web. Sí. No siempre. No necesariamente. Pero el riesgo existe y conviene tratarlo con respeto, porque aquí no estamos hablando solo de diseño. Estamos hablando de tráfico, clientes, llamadas, formularios, ventas y visibilidad.

Cuando reconstruyes una web en WordPress, Joomla, WooCommerce u otro sistema, puedes cambiar muchas piezas que Google ya tenía identificadas: URLs, títulos, metadescripciones, encabezados, contenido, estructura interna, enlaces, velocidad, datos estructurados, imágenes, páginas indexadas, jerarquía, sitemap, enlazado interno, versiones canónicas, páginas de producto, categorías y entradas de blog.

Si haces la migración a lo bruto, puedes convertir una web mediocre pero visible en una web nueva, bonita y perfectamente invisible. Muy elegante. Muy moderna. Muy muerta en Google. Por eso, antes de reconstruir una web que ya tiene recorrido, conviene hacer una auditoría SEO local que permita saber qué URLs, contenidos, señales y oportunidades no se pueden tirar por la ventana.

¿Voy a perder mi posicionamiento en Google si reconstruyo la web en WordPress?

Puedes perderlo si se hace mal. La forma seria de reducir el riesgo es preparar un mapeo de URLs. Es decir, una tabla donde se anota cada URL antigua y su equivalente nuevo. Después se aplican redirecciones 301 desde las páginas antiguas hacia las nuevas.

Google tiene documentación específica sobre migraciones con cambio de URL y explica cómo mover un sitio minimizando el impacto en resultados de búsqueda. También explica que las redirecciones sirven para indicar a usuarios y a Google que una página tiene una nueva ubicación.

Un ejemplo sencillo: si la URL antigua era /servicios y la nueva pasa a ser /servicios-seo-local, hay que crear una redirección 301 de la antigua a la nueva. Si había una página antigua con tráfico, enlaces o posicionamiento, no se abandona en una cuneta. Se redirige.

La migración bien hecha no garantiza que no haya baile, pero reduce mucho el destrozo. La migración improvisada es otra cosa: más parecida a tirar los muebles por la ventana y luego preguntarse por qué el salón queda raro.

¿Qué pasa con las URLs que ya tienen los clientes guardadas o indexadas?

Pasa que pueden romperse. Y una URL rota es una puerta cerrada con un cartel de “aquí antes había algo”. Muy útil si tu objetivo es espantar clientes y poner a Google a mirar al techo.

Las plataformas cerradas a veces usan estructuras de enlace propias. Pueden generar URLs con patrones concretos, rutas de tienda, slugs automáticos, identificadores internos, formatos de blog, páginas de producto o categorías que no se replican igual en WordPress o WooCommerce. Puedes pasar de algo parecido a /product-page/nombre-producto, /blog/entrada-antigua, /store/categoria/producto o /p/nombre-servicio a una estructura nueva como /producto/nombre-producto, /blog/nombre-entrada, /categoria-producto/nombre-categoria o /servicios/nombre-servicio.

Para el usuario normal, todo eso parece una tontería técnica. Para Google y para cualquier cliente que tuviera guardada una URL, no lo es. Si la URL antigua ya estaba indexada, enlazada desde otra web, guardada por un cliente, compartida en redes o incluida en un correo antiguo, al cambiarla sin redirección se genera un error. Normalmente un 404, ese precioso agujero negro donde van a morir las visitas que antes llegaban.

La solución es preparar redirecciones 301 de las URLs antiguas a las nuevas. No “más o menos”. No “ya lo miraremos luego”. Antes de lanzar la nueva web hay que saber qué URLs existían y a dónde deben ir. Una reconstrucción sin mapa de URLs es como cambiar el negocio de calle, quitar el cartel viejo y no decirle a nadie dónde está la nueva puerta.

¿Cómo cambiar de plataforma web sin perder el SEO?

No hay una garantía absoluta, pero sí hay una forma seria de reducir el destrozo. La receta mínima incluye inventario completo de URLs antiguas, mapeo URL antigua → URL nueva, redirecciones 301, conservación de contenidos importantes, revisión de títulos y metadescripciones, revisión de encabezados, sitemap nuevo, Search Console configurado, comprobación de indexación, revisión de enlaces internos, control de errores 404 y seguimiento de tráfico tras el cambio.

La pregunta no es “¿pierdo SEO si cambio?”. La pregunta seria es: ¿voy a hacer la migración como una operación técnica o como quien cambia los muebles de sitio con los ojos cerrados? Si cambias de plataforma y rompes URLs, eliminas contenidos que posicionaban, no haces redirecciones, cambias metadatos a lo loco y no revisas Search Console, sí: puedes perder tráfico.

Luego la culpa será de Google, del algoritmo, de Mercurio retrógrado y de la prima de riesgo. Pero el incendio lo habrás encendido tú.

¿Si cambio de hosting mi web se cae?

Puede caerse si se hace mal. No tiene por qué caerse si se hace con una mínima planificación. El miedo viene de algo real: al cambiar de hosting, se tocan DNS, archivos, base de datos, certificados SSL, correo, versiones de PHP, rutas, permisos y configuraciones. Si alguien cambia todo a lo bruto, puede haber caída, errores 500, certificados rotos, formularios que no envían, imágenes desaparecidas o una web nueva mirando al vacío.

Google tiene una guía específica para cambiar de hosting cuando no cambian las URLs visibles. Recomienda preparar la nueva infraestructura, subir el contenido, probarlo, cambiar DNS y monitorizar el tráfico servido por la infraestructura vieja y la nueva. La forma razonable de hacerlo es montar la nueva web en un entorno temporal, probarla antes del cambio, copiar archivos y base de datos si existe, revisar PHP, SSL, caché y formularios, mantener la web antigua activa hasta el momento del cambio, cambiar DNS cuando todo esté listo, vigilar la propagación, no tocar el correo a ciegas y monitorizar errores tras el lanzamiento.

El principio es sencillo: no apagues la casa vieja antes de tener techo en la nueva.

Cómo hacer la mudanza sin cerrar el negocio

Una migración bien hecha no consiste en apagar la web vieja, ponerse nervioso y empezar a construir la nueva mientras los clientes ven un cartel de “volvemos pronto” durante tres semanas. Lo normal es trabajar en un entorno de desarrollo: una instalación temporal, un subdominio, una URL provisional o un entorno local donde se construye la nueva web sin tocar la antigua.

Mientras tanto, la web vieja sigue online. Sigue captando visitas. Sigue recibiendo pedidos. Sigue haciendo su trabajo, con más o menos dignidad, pero viva. El proceso ordenado sería algo así: auditar la web actual, sacar inventario de URLs, contenidos y productos, crear copia de todo lo posible, montar la nueva web en un entorno temporal, importar o reconstruir contenidos, probar formularios, tienda, pagos, correos y versiones móviles, preparar redirecciones, configurar Search Console, revisar DNS y correo, hacer el cambio final en un momento controlado y monitorizar errores tras el lanzamiento.

La web vieja no se tira abajo hasta que la nueva está lista para salir a escena. La única excepción sería una web tan rota, peligrosa o inútil que convenga apagar antes. Pero eso ya no es una migración: es una evacuación.

¿Qué puedo llevarme realmente si me marcho?

Depende de la plataforma, pero el panorama suele parecerse bastante a esto:

Elemento¿Suele poder rescatarse?Comentario
Dominio Sí, si está bien gestionado Primero hay que saber quién tiene las llaves.
Textos A veces copiando y pegando como en 2004.
Imágenes Depende Si no tienes originales, prepárate para descargarlas una por una.
Diseño completo Normalmente no El escaparate se queda en el local alquilado.
Productos A menudo sí, vía CSV Los productos viajan mejor que la tienda.
Clientes Depende de plataforma y permisos Y ojo con protección de datos.
Pedidos Depende Pueden salir como datos, no como tienda funcional.
Formularios Normalmente no tal cual Toca reconstruir.
Apps o extensiones No Lo instalado en una plataforma no se teletransporta a otra.
Configuración SEO Depende Hay que revisar títulos, descripciones, URLs y redirecciones.
Web completa funcional En plataformas cerradas, normalmente no Aquí está la fiesta.

Guía de fuga: cómo salir con el menor destrozo posible

Si ya estás dentro de una plataforma cerrada y quieres salir, no improvises. Las mudanzas digitales hechas a golpes suelen acabar con correos perdidos, dominios bloqueados, SEO arrasado y un cabreo que no cabe en el escritorio.

Primero, rescata el dominio. Comprueba dónde está registrado, quién figura como titular, qué correo tiene asociado, quién controla las DNS y cómo se obtiene el AuthCode. No canceles nada hasta tener esto claro.

Después, haz inventario de la web actual. Anota todas las páginas, URLs, títulos, metadescripciones, formularios, productos, categorías, textos, imágenes y documentos. Sí, es pesado. También lo es descubrir después que has perdido la página que mejor posicionaba.

Luego descarga todo lo que puedas: textos, imágenes, PDF, vídeos, catálogos, productos, clientes, pedidos, facturas, páginas legales, entradas de blog y cualquier contenido que quieras conservar. Si hay tienda, revisa las opciones de exportación de productos, clientes, pedidos y descuentos. Después comprueba si el nuevo sistema puede importar esos datos sin montar un drama.

La nueva web debería prepararse antes de cerrar la antigua. Lo ideal es reconstruir, revisar, probar, preparar redirecciones y luego cambiar DNS. Y, por supuesto, revisar Search Console. Una migración sin Search Console es conducir de noche con las luces apagadas y encima presumir de intuición.

Cómo saber si tu próxima web será libre o volverá a atraparte

La pregunta definitiva es esta: ¿puedo descargar una copia completa de mi web y restaurarla en otro proveedor de hosting sin depender de la plataforma original?

Si la respuesta es sí, vas por buen camino. Si la respuesta es “puedes exportar algunos contenidos”, “puedes descargar ciertos datos”, “puedes copiar las imágenes”, “puedes guardar páginas manualmente” o “nuestro sistema no permite alojar la web fuera de nuestra infraestructura”, ya sabes dónde estás entrando.

Una plataforma más libre o controlable debería permitir acceso a archivos, acceso a base de datos, copias de seguridad completas, posibilidad de restaurar en otro hosting compatible, control de DNS, control del dominio, acceso administrador, gestión de redirecciones, control razonable de URLs, exportación de contenidos, documentación clara de salida y ausencia de bloqueos raros para mover tu proyecto.

WordPress.org y Joomla, por ejemplo, no son mágicos ni están libres de problemas. También pueden romperse, necesitar mantenimiento, usar plugins malos, cargar lento o acabar hechos un cuadro si los toca alguien con demasiada confianza y poco criterio. Pero tienen una ventaja enorme: si están bien montados en un hosting controlable, puedes hacer copia de archivos y base de datos, moverlos a otro servidor y restaurar la web.

Con más o menos trabajo, pero puedes. Y esa es la diferencia entre tener una web y vivir dentro de una plataforma. Una web libre no significa que nunca dependas de nadie. Siempre dependes de hosting, dominio, actualizaciones, mantenimiento y conocimientos técnicos. Pero no estás atado a un único edificio. Puedes mudarte. Y en internet, poder mudarte vale dinero. A veces, bastante más del que parecía que te estabas ahorrando con la web barata.

¿Es malo que mi proveedor gestione el dominio, el hosting y el correo?

No necesariamente. Y esta parte hay que decirla clara, porque muchos negocios pequeños no quieren saber nada de DNS, certificados SSL, renovaciones, registros, FTP, bases de datos, SPF, DKIM, DMARC y otras siglas que parecen nombres de robots soviéticos. Que un proveedor te gestione dominio, hosting, correo, mantenimiento y copias puede ser cómodo y razonable.

El problema no es delegar. El problema es delegar a ciegas. Una cosa es que un proveedor te diga: “yo te gestiono la parte técnica para que no tengas que tocar paneles, pero si un día quieres marcharte te entrego accesos, copias, dominio, DNS y lo necesario para continuar”. Otra cosa muy distinta es descubrir, cuando quieres cambiar, que no sabes quién tiene el dominio, no puedes acceder al panel, no tienes copia útil, no sabes dónde están las DNS, el correo está mezclado en el mismo paquete y la web solo existe dentro de una plataforma cerrada.

Gestionar es ayudarte. Retener es otra película.

Entonces, ¿estas plataformas son siempre una mala opción?

No siempre. Una plataforma cerrada puede servir para probar una idea, crear una presencia básica, montar algo rápido sin inversión inicial alta, validar un producto o publicar una web sencilla sin complicarse. El problema empieza cuando esa web se convierte en la herramienta principal para captar clientes, posicionar en Google, vender online, medir resultados y construir una presencia digital que debería crecer con el negocio.

Si tu web va a ser una herramienta de captación, posicionamiento, SEO local, venta online, contenidos y crecimiento, entonces deberías pensar dos veces antes de construirlo todo en un sistema del que luego no puedes salir con la web bajo el brazo. Porque lo barato puede estar bien. Lo barato con candado ya empieza a tener otra gracia.

Además, una web no trabaja sola. Si quieres captar clientes desde Google, también hay que mirar la estructura de la web, la ficha de Google Business Profile, las páginas de servicio, el contenido, la medición y la conversión. Por eso en Local Rank 942 no planteo la web como un folleto digital aislado, sino como parte de un sistema de visibilidad local que debe poder medirse, corregirse y evolucionar.

Qué debería preguntar cualquier negocio antes de contratar una web barata o todo incluido

Antes de contratar una web de plataforma, pack cerrado o constructor visual, pregunta con calma y no aceptes respuestas nebulosas estilo “tranquilo, eso lo llevamos nosotros”. Esa frase puede significar comodidad o puede significar que el día de marcharte vas a necesitar tila, paciencia y un Excel.

Preguntas sobre el dominio

  • ¿A nombre de quién estará registrado el dominio?
  • ¿Podré acceder al panel del registrador?
  • ¿Podré obtener el AuthCode si quiero transferirlo?
  • ¿Quién controla las DNS?
  • ¿Qué pasa con el dominio si cancelo la web?

Preguntas sobre la web

  • ¿La web se puede migrar a otro hosting?
  • ¿Puedo descargar una copia completa?
  • ¿Hay acceso a archivos?
  • ¿Hay acceso a base de datos?
  • ¿El diseño es portable o pertenece a la plataforma?
  • ¿Qué parte puedo llevarme si cambio de proveedor?

Preguntas sobre SEO

  • ¿Puedo editar metatítulos y metadescripciones?
  • ¿Puedo controlar URLs?
  • ¿Puedo hacer redirecciones 301?
  • ¿Puedo conectar Search Console?
  • ¿Puedo trabajar datos estructurados?
  • ¿Puedo optimizar rendimiento de forma avanzada?

Preguntas sobre tienda online

  • ¿Puedo exportar productos?
  • ¿Puedo exportar clientes?
  • ¿Puedo exportar pedidos?
  • ¿Qué pasa con las pasarelas de pago?
  • ¿Qué ocurre con las apps instaladas?
  • ¿Puedo conservar URLs o preparar redirecciones?

Preguntas sobre salida

  • ¿Hay permanencia?
  • ¿Hay coste de salida?
  • ¿Qué me entregáis si me marcho?
  • ¿En qué plazo?
  • ¿Queda por escrito?

La última pregunta es la más incómoda y la más útil: si dentro de dos años quiero irme, ¿me llevo una web funcional o tengo que reconstruirla? Ahí se apagan muchas sonrisas comerciales.

FAQ: preguntas reales que hace la gente en Google cuando intenta escapar

¿Cómo descargar el código fuente de mi web de Wix?

No puedes descargar una web Wix como código fuente completo y funcional para subirlo a otro hosting. Puedes ver parte del código generado en el navegador, pero eso no equivale a tener una copia portable. Wix funciona como plataforma SaaS con tecnología propietaria, así que una migración real a WordPress suele exigir reconstruir la web.

¿Cómo pasar mi web de Wix a WordPress gratis?

Puedes hacerlo sin pagar una herramienta si copias textos, descargas imágenes, reconstruyes páginas en WordPress y preparas redirecciones. Pero no será una migración automática ni conservará el diseño tal cual. “Gratis” suele significar que pagas con tiempo.

¿Cómo exportar una base de datos de Wix?

Wix permite exportar ciertos datos, como contactos o colecciones CMS en CSV, según lo que tengas configurado. Pero eso no equivale a descargar una base de datos completa como en WordPress o Joomla.

Si cancelo mi plan premium de Wix, ¿pierdo mi web?

Puedes perder funciones premium, dominio conectado, servicios asociados o acceso operativo según lo que canceles. Wix indica que el plan del sitio y el dominio son servicios separados, y que al expirar un plan premium la web vuelve a una URL gratuita de Wix y pierde funciones premium salvo renovación manual.

¿Cómo descargar una copia de seguridad de IONOS MyWebsite?

IONOS MyWebsite no ofrece una copia completa restaurable en cualquier hosting como una web WordPress. IONOS indica que los proyectos creados con sus website builders no pueden usarse fuera de su infraestructura; puedes rescatar contenidos, pero no llevarte el proyecto como web funcional independiente.

¿Cómo conseguir el AuthCode en IONOS para transferir mi dominio?

El AuthCode se obtiene desde la gestión del dominio en el panel de IONOS. IONOS indica que hay que entrar en Renewal & Transfer, seleccionar el dominio y pulsar “Show Authorization Code”. Antes de pedir la baja, revisa que tienes acceso al panel, que controlas DNS y que el dominio puede transferirse.

¿Cómo pasar una web de IONOS a otro hosting?

Depende del producto. Si es WordPress alojado en IONOS, se puede migrar como WordPress. Si es IONOS MyWebsite o un creador de sitios, normalmente toca reconstruir la web en el nuevo hosting.

¿Se puede migrar el creador de páginas de IONOS a WordPress?

No como conversión directa. Puedes reconstruir la web en WordPress usando textos, imágenes y estructura como referencia, pero el creador de IONOS no se convierte automáticamente en una instalación WordPress.

¿Cómo migrar de Shopify a WooCommerce sin perder productos?

Exporta productos de Shopify en CSV, revisa variantes, imágenes, precios, stock, categorías, metadatos y URLs, e impórtalos en WooCommerce. Los productos pueden viajar, pero la tienda completa hay que reconstruirla y probarla. Shopify reconoce varias vías de migración mediante CSV, apps, ayuda profesional o API, y advierte de que algunos datos no pueden migrarse mediante CSV.

¿Se pueden exportar los clientes de Shopify con sus contraseñas?

No. Las contraseñas están cifradas y no se exportan en claro. Shopify indica que, tras importar clientes mediante CSV, hay que invitarles a crear nuevas contraseñas.

¿Qué pasa si pauso mi tienda de Shopify? ¿Los clientes pueden ver la web?

Con Pause and Build, los visitantes pueden ver la tienda, pero el checkout queda desactivado. Es decir, pueden mirar productos, pero no comprar.

¿Cómo exportar el contenido de Squarespace a WordPress?

Squarespace permite exportar ciertos contenidos mediante un archivo XML, pero no toda la web. El diseño, muchas funciones, galerías, productos y elementos visuales pueden no viajar como esperas.

¿Cómo cambiar el dominio de Squarespace a otro proveedor?

Puedes transferir el dominio o cambiar su configuración DNS, según dónde esté registrado. Squarespace explica que los dominios pueden transferirse fuera de su plataforma y que el dominio y la suscripción del sitio son servicios separados.

¿Si cambio de hosting mi web se cae?

No debería si se hace bien. Lo correcto es preparar la nueva web en un entorno temporal, probarla, configurar redirecciones, revisar correo y cambiar DNS solo cuando todo esté listo. Google recomienda preparar la nueva infraestructura, subir el contenido, cambiar DNS y monitorizar tráfico al cambiar de hosting.

¿Cómo cambiar de plataforma web sin perder el SEO?

Haz inventario de URLs, mapea cada URL antigua a una nueva, aplica redirecciones 301, conserva contenidos importantes, revisa metadatos, sitemap, enlaces internos y Search Console. Google tiene documentación específica para mover sitios con cambios de URL minimizando el impacto en búsqueda.

¿Si cambio de proveedor web pierdo mis correos electrónicos?

Puedes perderlos si el correo estaba en el mismo paquete y cancelas sin migrar buzones. Antes de cambiar proveedor revisa registros MX, cuentas, histórico, alias, redirecciones, SPF, DKIM y DMARC.

¿Puedo mantener el mismo dominio al cambiar de proveedor?

Sí, si controlas el dominio. Puedes apuntarlo a otro hosting mediante DNS o transferirlo a otro registrador usando el AuthCode cuando corresponda.

¿De quién es el diseño de mi web en Wix, IONOS o Squarespace?

Tus contenidos pueden ser tuyos, pero la plantilla, el editor, el código propietario, los bloques y la infraestructura suelen pertenecer a la plataforma o estar bajo licencia de uso.

Si cierro mi cuenta, ¿qué pasa con mis textos y mis fotos?

Si son contenidos propios, siguen siendo tuyos, pero debes descargarlos antes de cerrar o cancelar. Después puedes perder acceso o tener muy difícil recuperarlos.

¿Puedo reclamar a la plataforma por no dejarme descargar mi web completa?

Puedes reclamar incidencias concretas, incumplimientos o problemas de facturación. Pero si aceptaste un servicio SaaS cerrado que no prometía una exportación completa, la cuestión puede ser que asumiste una portabilidad que no estaba contratada. Por eso hay que leer qué permite exportar cada plataforma antes de depender de ella.

¿Cómo sé si mi próxima plataforma será libre o me volverá a atrapar?

Pregunta si puedes descargar una copia completa de archivos y base de datos y restaurarla en otro hosting compatible. Si la respuesta es no, estás ante otra plataforma cerrada o sem cerrada.

Conclusión: la comodidad sale cara cuando nadie te enseña la puerta de salida

Las webs fáciles tienen una promesa muy potente: publica rápido, sin aprender técnica y pagando una cuota asumible. Para muchos negocios, esa promesa entra sola. Bastante lío tiene una pyme como para ponerse a estudiar hosting, DNS, CMS, FTP, bases de datos y redirecciones.

Pero la comodidad tiene letra pequeña. Si tu web está hecha en Wix, IONOS MyWebsite, Shopify, Squarespace, Jimdo, Webnode, Strikingly, GoDaddy Website Builder o plataformas parecidas, la pregunta no es solo si hoy funciona. La pregunta es qué pasa cuando quieras marcharte.

¿Puedes llevarte la web completa? ¿Puedes migrar sin rehacer? ¿Controlas el dominio? ¿Tienes acceso a DNS? ¿Puedes exportar productos, clientes y pedidos? ¿Tienes Search Console? ¿Puedes preparar redirecciones? ¿O tienes una web de alquiler con luces bonitas y candado en la puerta?

En Local Rank 942 puedo revisar tu web, tu dominio, tus accesos, tu estructura SEO y tus opciones reales de salida antes de que hagas una mudanza digital a martillazos. Primero se salvan las llaves. Luego ya vemos si merece la pena reconstruir el edificio.

También puedes contactar conmigo para revisar tu web antes de cambiar de proveedor, comprobar si tu dominio está bajo control y ver qué margen hay para reconstruir sin perder lo que ya tienes ganado.

Fuentes consultadas

Tal vez te interese...

Preferencias del usuario
Usamos cookies para que todo funcione como es debido. Si las rechazas, puede que la web se vuelva un poco rebelde.
Aceptar todo (¡alegría!)
Rechazar todo
Leer más
Funcionales
Añaden extras chulos como compartir en redes. O no.
Joomla Core
Esta cookie mantiene el estado de la sesión del usuario.
Vale, acepto
Paso de las cookies
Joomla EngageBox
Esta cookie se utiliza para recordar la elección del usuario sobre las cookies en la web. Cuando un usuario ya ha indicado una preferencia previamente, dicha preferencia se guarda aquí.
Vale, acepto
Paso de las cookies
LiteSpeed / LSCache
Cookie técnica de LiteSpeed usada para optimizar la carga (SmartPush/preload), evitando repetir precargas de recursos y mejorando el rendimiento.
LiteSpeed Web Server
Cookie técnica de LiteSpeed usada para optimizar la carga (SmartPush/preload), evitando repetir precargas de recursos y mejorando el rendimiento.
Vale, acepto
Paso de las cookies
Analíticas
Sirven para saber si alguien nos visita aparte de nuestra madre.
Google Analytics
Vale, acepto
Paso de las cookies
Guardar